Qué hacer: 5 formas para prevenir el alzheimer

Con la llegada del envejecimiento, también aumenta la probabilidad de que las personas que padezcan de demencia senil. Según datos de los últimos años, en en México 1 millón. La demencia senil afecta profundamente la vida de quienes la padecen y de los miembros de la familia, lo que provoca un deterioro significativo de la actividad cerebral, la funcionalidad del lenguaje y profundos cambios en la personalidad.


Pero no todo es malo, hay buenas noticias: es posible reducir la probabilidad de enfermarse siguiendo algunas medidas y practicando la prevención adecuada de la enfermedad.

5 formas de contrarrestar la enfermedad de Alzheimer

1. Cuidar las relaciones sociales: Para mantener su rendimiento normal, el cerebro necesita una estimulación cognitiva continua. Por lo tanto, uno nunca debe dejar de tener una comunicación regular y cercana con otros. Es importante reunirse con frecuencia con sus amigos y familiares, o crear nuevos contactos (por ejemplo, ofreciéndose como voluntario o dedicándose a un nuevo pasatiempo). De hecho, la actividad social estimula activamente las funciones del cerebro. 

2. Sigue educándote: Cualquiera que piense que no es necesario adquirir nuevos conocimientos a la edad de 60, 70 u 80 años, está equivocado. Desarrollar nuevos conocimientos o habilidades es una excelente manera de mantenerse en forma en el cerebro. Las posibilidades son casi siempre ilimitadas: por ejemplo, puede inscribirse en alguna universidad de personas de la tercera edad, aprender un idioma extranjero o tocar un instrumento. Continuar abriéndose a nuevas actividades y experiencias es esencial para prevenir la demencia senil. 

3. Controlar y saber manejar factores de riesgo: Tener un corazón débil y padecer una enfermedad cardíaca aumenta el riesgo de desarrollar demencia senil. El colesterol alto, la presión arterial alta, la obesidad y los niveles altos de azúcar en la sangre dañan la actividad del corazón y los vasos sanguíneos. Por lo tanto, debe asegurarse de que lo siga un especialista que pueda ayudarnos a mantener nuestro corazón en movimiento. Y, en consecuencia, nuestro cerebro. También debemos asegurarnos de mantener el estado de ánimo siempre alto, porque la depresión aumenta el riesgo de aparición de la enfermedad de Alzheimer. 

4. Vivir de manera saludable: Un estudio de la Universidad de Columbia en Nueva York (Estados Unidos) ha demostrado que una dieta saludable y el ejercicio regular pueden reducir significativamente la probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer hasta en un 60%. Asegúrese de comer suficientes ácidos grasos omega-3, que aumentan el rendimiento cognitivo y protegen contra las enfermedades del corazón. La dieta mediterránea es muy adecuada para la prevención de la demencia, ya que es rica en alimentos de origen vegetal, como frutas, verduras, nueces y granos enteros. La mantequilla y la margarina deben ser prohibidas, a favor de un aceite de oliva virgen extra de alta calidad. Los productos de origen animal, la carne y el pescado, así como la leche y los productos lácteos, deben tomarse en pequeñas cantidades. La carne roja, en particular, se debe comer solo unas pocas veces al mes.
Un consejo: un vaso pequeño de jugo de uva, tomado diariamente, ayuda a mantener el corazón saludable. 
Practicar el deporte y el movimiento en nuestra vida diaria es esencial para un buen desempeño cerebral. Esto evita que nuestro cuerpo desarrolle trastornos, como el sobrepeso o el colesterol, que son factores de riesgo clave para el advenimiento de la demencia senil. En este sentido, la danza ayuda a estimular diferentes áreas del cerebro al mismo tiempo. 

5. No fumar: La memoria de los fumadores disminuye considerablemente 5 años después de comenzar a fumar. Además de los riesgos generales para la salud asociados con el uso de la nicotina, este hábito dañino también aumenta el riesgo de demencia senil. De hecho, fumar causa daños permanentes en los pulmones y las arterias, responsables del suministro de oxígeno en el cerebro. Aunque a una edad temprana puede parecer que este vicio es irrelevante para la salud, con el tiempo puede ser consciente de un daño irreversible en el cerebro. 

En general, el riesgo de demencia senil ciertamente aumenta con la edad. Las mujeres son más propensas que los hombres a verse afectadas por esta enfermedad incurable. Sin embargo, al evitar los factores de riesgo y practicar una prevención adecuada, puede hacer mucho para reducir la probabilidad de que el trastorno se presente y destruya nuestras vidas.